"CONTRAINFORMAR ES TAMBIÉN HACERSE CON HERRAMIENTAS QUE PERMITAN LA DIFUSIÓN HORIZONTAL DE INFORMACIÓN, CONSTRUIR PUENTES QUE HAGAN CIRCULAR CONTENIDOS CON VALOR DE USO, DESBARATAR LA ILUSIÓN DE UNA "OPINIÓN PÚBLICA LIBRE". CONTRAINFORMAR ES TAMBIÉN ROMPER LA ATOMIZACIÓN QUE EL CAPITALISMO GLOBAL ESTÁ GENERANDO, ENTRELAZAR REALIDADES SOCIALES TRANSFORMANDO LA AVENTURA INDIVIDUAL EN UNA RELACIÓN SOCIAL COMUNICABLE Y COMUNICADA" Miembros de la Asamblea de Nodo50

diumenge, 4 de desembre del 2011

Clickactivismo: el desprestigio del ciberactivismo

En el blog mayoritariamente hemos apoyado las iniciativas de ciberactivismo para el progreso, porque creemos en su utilidad. Pero no vamos a ocultar que hay gente que no lo hace.
Hay un artículo de The Guardian, de hace un tiempo, titulado “Clicktivism is ruining leftist activism”, que sostiene que el actual activismo digital está arruinando la esencia del activismo.
Esta afirmación se apoya en los siguientes argumentos:


  • La obsesión por el seguimiento de los clicks realizados convierte el activismo digital en clickactivismo.
  • El problema es que este modelo de activismo abraza sin crítica la ideología de la comercialización.
  • Se acepta que las tácticas publicitarias y de estudios de mercado usadas para vender papel higiénico pueden también construir movimientos sociales. Esto manifiesta una fe excesiva en el poder de la métrica para cuantificar el éxito. Así, todo lo que hacen las y los activistas digitales es controlado y analizado.
  • Ha desaparecido la fe en el poder de las ideas, o la poesía de las acciones, para lograr un cambio social.
  • Promueve la ilusión de que navegar por la web puede cambiar el mundo. El clicktivismo es al activismo como McDonald’s es a la comida que se cuece a fuego lento.
  • Cualquier activismo que acepta acríticamente la mercantilización de cambio social debe ser desestimado.
  • El activismo digital es un peligro para la izquierda. Sus ineficaces campañas de márketing difunden cinismo político y desvían la atención de los movimientos genuinamente radicales.
  • Contra la tecnocracia progresiva del clickactivismo, una nueva generación de activistas está en producción. En lugar de las mediciones y grupos de trabajo se centrará en el retorno a la cosa que las y los vendedores más temen: la pasión, la crítica ideológica y total de la sociedad de consumo.


Juzguen ustedes mismos, pero yo creo que estas afirmaciones son demasiado radicales y pesimistas. Como siempre ha pasado con cada medio de comunicación nuevo, ha habido corrientes de pensamiento negativo o fatalista al principio, pero luego el medio ha encontrado un lugar más o menos útil en la sociedad. En el caso de Internet, mejor lo tenemos para ver ventajas, porque al contrario que la tele o que la radio – generalmente -, es la mejor manera de obtener informacion interesante, contrastada y alternativa al mainstream.

Lo de la “comercialización” o institucionalización se puede ver desde otro ángulo. Acaba con ellos desde dentro. Para mí esa sería la máxima de un Internet activista.

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